Como una carrera de Fórmula 1 o mejor aún, de MotoGP, pero en el agua. Algo así es lo que vieron ayer en directo cientos de vizcaínos desde ambas orillas de la ría, bajo el marco incomparable del Puente Colgante. Portugalete se convirtió durante unas horas en el centro mundial de la competición de motos acuáticas, gracias a la disputa de la primera de las seis carreras del 'European Jetski Challenger 2009'. La prueba, primera de esta disciplina deportiva organizada en Euskadi, atrajo a la desembocadura del Nervión a un nutrido público, que vibró con la habilidad de algunos de los mejores pilotos del mundo y el rugido de sus potentes máquinas.

Aficionados y curiosos disfrutaron durante todo el día de esta cita -patrocinada por EL CORREO-, valedera para el campeonato de Europa. A primera hora de la tarde, los asistentes empezaron a vislumbrar con asombro durante los entrenamientos la pericia de los pilotos a los mandos de sus máquinas. Poco después, dio comienzo la competición para deleite de los vecinos de ambas márgenes, que observaron entre exclamaciones la trepidante disputa de los pilotos y sus zigzagueos alrededor de las 25 boyas que delimitaban el trazado.
La prueba estuvo dividida en dos categorías, con ocho hombres en cada una. En primer lugar saltaron a escena los competidores de la clase 'jet' -máquinas que tienen alrededor de 1.000cc, de 180 a 200 caballos-, donde destacaron los franceses Jeremy Poret -campeón del mundo en 2007- y Steven Dauliach -subcampeón en 2008-, así como la joven promesa española Nacho Armilla.
Empujón
Tras ellos, hicieron acto de presencia los de clase 'runabout', -motos de 1.500cc y 380 caballos-. En este grupo los principales alicientes fueron otros dos campeones del mundo: el vizcaíno Alain Arrizabalaga y el italiano Matia Fracasso. Y junto a ellos, el piloto cántabro de rallies Daniel Sordo, invitado de excepción de última hora a esta fiesta de las motos de agua.
Al término de las tres mangas en cada categoría, los vencedores fueron Jeremy Poret (57 puntos) -en clase 'jet'- y Matia Fracasso (60 puntos) -en clase 'runabout'-. «Esta cita es muy importante. Seguro que sirve para dar un empujón en Euskadi a este deporte», afirmó poco antes de la carrera el campeón del mundo de 'freeraid' (saltos), Alain Arrizabalaga. El piloto de Abadiño, único vizcaíno de la prueba, lleva una década sobre motos de agua y compite al máximo nivel en varias categorías.